En la provincia de Salta hay 46 convocatorias públicas de adopción para niños, niñas y adolescentes de entre 3 y 17 años que esperan la posibilidad de integrarse a una familia. El principal desafío se presenta con los adolescentes y los grupos de hermanos, para quienes resulta más difícil encontrar postulantes disponibles.
Desde el Ministerio Público Pupilar señalaron que muchos de los adultos inscriptos en el registro manifiestan preferencia por niños pequeños, generalmente de hasta cinco años. Esa elección deja con menos alternativas a quienes son mayores o tienen la necesidad de mantener el vínculo con sus hermanos.
Los casos que llegan a una medida de protección excepcional suelen estar relacionados con situaciones graves, como abandono, violencia, abuso o consumo problemático de sustancias en el entorno familiar. Antes de separar a un niño de su familia de origen, los organismos intervienen para intentar recuperar y fortalecer esos vínculos.
La inscripción para adoptar no está limitada a personas casadas ni exige ser propietario de una vivienda. Mayores de 25 años, solteros, casados o en pareja conviviente pueden iniciar el proceso, siempre que cumplan las condiciones requeridas y atraviesen las evaluaciones correspondientes.