La Concacaf, que reúne a las 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, rechazó el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) y se alineó con la postura que días atrás había adoptado la UEFA, profundizando el conflicto que atraviesa el fútbol mundial.
La iniciativa impulsada por la FIFA propone crear una filial denominada FIFA Forward Enterprise, que concentraría la gestión de los derechos comerciales y la organización de los torneos con el objetivo de incrementar los ingresos y distribuir más fondos entre las federaciones miembro. Según explicó el presidente Gianni Infantino, la regulación, el desarrollo y la gobernanza del fútbol continuarían bajo la órbita de la FIFA, mientras que la nueva empresa se enfocaría en potenciar el valor comercial del deporte.
Sin embargo, el proyecto generó un fuerte rechazo porque contempla la posibilidad de incorporar inversión privada en la explotación de los derechos comerciales de competencias como la Copa del Mundo. Tanto la UEFA como la Concacaf cuestionaron la falta de debate, los plazos para analizar la propuesta y el proceso de aprobación.
Con esta decisión, el proyecto acumula el rechazo de 96 federaciones entre ambas confederaciones, lo que complica sus posibilidades de reunir los votos necesarios para ser aprobado. Mientras tanto, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) evaluará la iniciativa en los próximos días.