La Sala II del Tribunal de Impugnación confirmó la absolución de Carlos y Guillermo Saavedra por el beneficio de la duda y, además, anuló el apartado de la sentencia que responsabilizaba a Javier Nicolás Saavedra por el asesinato de Jimena Beatriz Salas.
La resolución se basó en que Javier Saavedra había sido sobreseído tras su fallecimiento, ocurrido antes del comienzo del juicio oral, por lo que los jueces entendieron que no correspondía atribuirle la autoría del crimen en la sentencia.
El planteo había sido impulsado por la defensa de los hermanos Saavedra, que cuestionó la decisión del Tribunal de Juicio al considerar que vulneraba las normas procesales y el principio de inocencia al emitir una declaración de responsabilidad sobre una persona cuya acción penal ya se había extinguido.