Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política reveló un nuevo deterioro en los indicadores laborales. Durante marzo se registró una caída en el empleo asalariado formal, mientras que el salario mínimo continúa perdiendo capacidad de compra frente a la inflación.
El relevamiento señala que el empleo registrado volvió a retroceder luego de la leve recuperación observada en febrero, con una disminución tanto en el sector formal total como en el empleo privado.
Además, el estudio advierte que el salario mínimo acumula una fuerte pérdida de poder adquisitivo desde fines de 2023 y que la cantidad de trabajadores registrados en el sector privado sigue por debajo de los niveles observados al inicio de la actual gestión nacional.