La resolución fue aprobada por amplia mayoría, pero el rechazo de Argentina generó sorpresa y polémica a nivel internacional.
La ONU declaró a la trata transatlántica de africanos esclavizados como “el crimen más grave contra la humanidad”, en una votación respaldada por 123 países.
Sin embargo, la decisión generó fuerte repercusión luego de que Argentina votara en contra, junto a Estados Unidos e Israel.
La resolución, aunque no es vinculante, busca consolidar el reconocimiento histórico de la esclavitud y promover el debate sobre posibles medidas de reparación, en un contexto de creciente discusión global sobre derechos humanos.