Un paciente logró dejar la insulina tras un trasplante celular, aunque especialistas piden cautela.
Un equipo médico en Shanghái informó un avance que podría representar un paso importante en el tratamiento de la diabetes. Un hombre de 59 años, que llevaba más de dos décadas con la enfermedad, logró dejar de usar insulina tras someterse a un tratamiento experimental basado en el trasplante de células pancreáticas.
El caso fue seguido por especialistas del Hospital Shanghai Changzheng. El paciente, con una forma avanzada de diabetes tipo 2, logró mantenerse más de dos años sin necesidad de inyecciones, un resultado poco habitual.
El estudio fue publicado en la revista científica Cell Discovery y forma parte de una investigación que se desarrolla desde hace más de diez años.
Pese a la repercusión, expertos advierten que aún se necesitan más estudios y tiempo de seguimiento para determinar si se trata de una solución definitiva o de una alternativa para controlar la enfermedad a largo plazo.