Tras una extensa y tensa sesión, el Senado de la Nación otorgó media sanción al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. La iniciativa fue aprobada con 42 votos afirmativos y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados para su definición final.
El debate se desarrolló durante varias horas y estuvo atravesado por un clima de alta tensión tanto dentro como fuera del Congreso. Mientras los legisladores exponían sus posiciones en el recinto, en las inmediaciones se llevó adelante una multitudinaria movilización de organizaciones sindicales y sociales que rechazaron la propuesta. La protesta fue contenida por un fuerte operativo de seguridad y se registraron incidentes durante la jornada.
El oficialismo consiguió el respaldo de sus propios senadores y sumó el acompañamiento de bloques aliados, entre ellos representantes del PRO, la UCR y fuerzas provinciales. Desde el Gobierno defendieron la reforma como una herramienta para modernizar el mercado laboral, incentivar la generación de empleo y reducir la litigiosidad.
En cambio, sectores de la oposición y referentes sindicales cuestionaron el contenido del proyecto al considerar que implica retrocesos en derechos laborales históricos. Entre los puntos más discutidos se encuentran modificaciones en los esquemas de contratación, cambios en indemnizaciones y ajustes en la regulación de medidas de fuerza.
Con la media sanción obtenida en el Senado, el texto pasará ahora a la Cámara baja, donde se anticipa un nuevo debate intenso en un escenario político y social marcado por la polarización.