La provincia de Salta volvió a registrar una disminución en la cantidad de nacimientos y confirmó una tendencia descendente que se sostiene desde 2022. Según los datos oficiales del Registro Civil, las inscripciones de recién nacidos pasaron de 19.178 en 2022 a 17.482 en 2023, y descendieron a 14.622 durante 2024. En ese período, la provincia contabilizó alrededor de 5.000 nacimientos menos.
La directora del Registro Civil, Paula Ubiergo, explicó que no existe un único motivo que permita explicar esta baja sostenida y señaló que se trata de un fenómeno que se repite a nivel mundial y que también impacta en Salta. En ese sentido, remarcó que los cambios sociales, económicos y culturales influyen directamente en las decisiones vinculadas a la maternidad y la paternidad.
Entre los factores que suelen incidir en esta tendencia se encuentran la postergación de los proyectos familiares, la mayor planificación reproductiva, el acceso a métodos anticonceptivos y un contexto económico que condiciona las decisiones a largo plazo. Además, se observa un cambio en las prioridades personales y laborales, especialmente entre las generaciones más jóvenes.
La caída sostenida en los nacimientos abre interrogantes sobre el impacto futuro en áreas clave como el sistema educativo, la salud y el mercado laboral. Aunque por el momento no genera efectos inmediatos, las autoridades siguen de cerca la evolución de los indicadores demográficos para anticipar posibles escenarios.
Con este nuevo registro, Salta se suma a una tendencia nacional e internacional que refleja una transformación profunda en la dinámica poblacional y en la forma en que se proyecta el crecimiento demográfico.