La situación por los incendios forestales en la Patagonia volvió a agravarse tras el paso de dos tormentas eléctricas que provocaron la aparición de nuevos focos ígneos en Chubut. El fenómeno climático se dio en medio de la emergencia declarada en la región y elevó a más de 45 mil las hectáreas afectadas por el fuego.
Los nuevos focos se detectaron en áreas de difícil acceso dentro de los Parques Nacionales Lanín, Nahuel Huapi y Lago Puelo, donde las descargas eléctricas impactaron sobre zonas de vegetación seca, favoreciendo el inicio de incendios. Las condiciones meteorológicas, marcadas por altas temperaturas, baja humedad y ráfagas de viento, complican las tareas de control y contención.
Brigadistas, bomberos y personal de organismos nacionales y provinciales continúan trabajando de manera coordinada para frenar el avance de las llamas. En algunos sectores se reforzó la vigilancia aérea y terrestre ante el riesgo de nuevos focos, mientras se prioriza la protección de áreas pobladas, infraestructura crítica y zonas naturales protegidas.
Las autoridades mantienen activas las alertas y solicitan a la población respetar las restricciones de acceso a parques y áreas afectadas, además de evitar cualquier actividad que pueda generar fuego. La emergencia ígnea sigue siendo crítica y la evolución del escenario dependerá en gran medida de las condiciones climáticas de los próximos días.