La evolución de los precios de los alimentos durante enero mostró señales de moderación y se posiciona como uno de los factores que contribuyen a una inflación más contenida en el inicio del año. De acuerdo a un relevamiento de la consultora EcoGo, los alimentos consumidos dentro del hogar registraron un aumento del 0,4% en la tercera semana del mes, marcando una desaceleración de 0,4 puntos porcentuales en comparación con la semana previa.
Con este comportamiento, la inflación mensual de los alimentos dentro del hogar se proyecta en torno al 2,7%, un nivel inferior al observado en meses anteriores. Esta dinámica refleja un menor ritmo de ajuste en productos básicos, aunque con diferencias entre categorías, ya que algunos alimentos continúan mostrando subas puntuales mientras otros se mantienen estables o incluso presentan leves bajas.
Al incorporar la variación estimada de los alimentos consumidos fuera del hogar, que ronda el 1,5%, el rubro alimentos y bebidas en su conjunto tendría un incremento cercano al 2,5% en enero. De confirmarse esta tendencia, el sector se consolidaría como uno de los de menor incidencia sobre la inflación general del mes.
Los analistas señalan que esta desaceleración responde a una combinación de factores, entre ellos una menor presión estacional, cierta estabilidad en los precios mayoristas y un consumo más contenido. Sin embargo, advierten que el comportamiento de los precios sigue siendo heterogéneo y que el resultado final dependerá de la evolución de las últimas semanas del mes.
En este contexto, las proyecciones privadas coinciden en que enero podría cerrar con una inflación general por debajo de la registrada en diciembre, con los alimentos jugando un rol clave en la moderación del índice. El dato oficial será confirmado con la publicación del informe del INDEC, que permitirá evaluar si esta tendencia se consolida en el comienzo de 2026.