Un operativo sanitario especial se desplegó en Aguaray luego de detectarse un caso de leishmaniasis visceral, una enfermedad zoonótica transmitida por la picadura del flebótomo. La intervención se centró en el control de perros domésticos, considerados reservorios clave en la cadena de transmisión.
Las tareas se realizaron casa por casa en un radio de 200 metros alrededor del domicilio del paciente, donde se evaluó el estado sanitario de 29 caninos. A cada animal se le tomó una muestra de sangre que será analizada en laboratorio para descartar o confirmar la presencia del parásito.
Desde el área de Zoonosis señalaron que este tipo de controles resulta fundamental para prevenir nuevos contagios y cortar la circulación de la enfermedad. En ese marco, remarcaron la necesidad de que los perros utilicen collares repelentes, una medida preventiva que reduce el riesgo de picaduras del insecto vector.
Además, se insistió en la importancia de las acciones ambientales dentro y fuera de los hogares, como la aplicación de tratamientos específicos, el mantenimiento del pasto corto y la eliminación de humedad en patios y espacios peridomiciliarios, condiciones que favorecen la proliferación del flebótomo.
Las autoridades sanitarias recordaron que la leishmaniasis puede afectar gravemente la salud humana si no se detecta a tiempo, por lo que pidieron a la comunidad colaborar con los operativos y mantener las medidas de prevención, tanto en el cuidado de los animales como en el entorno domiciliario.